
Un brillante deportivo espera al final de una pista que se eleva casi en vertical, como si se tratara de una atracción de feria. Tras una breve cuenta regresiva, el auto acelera por una pendiente que supera los 90 grados hasta abandonar el asfalto y salir volando por el aire.
Es justo en ese momento cuando entran en acción unos propulsores situados debajo del vehículo, que lo estabilizan y después controlan su descenso hasta el suelo, de una forma muy similar a como los cohetes de SpaceX regresan a su plataforma de aterrizaje.
Elon Musk prometió en 2018 que la próxima generación del Roadster contaría con propulsores para mejorar su aceleración, aunque en aquel momento pocos imaginaron que la idea llegaría tan lejos.
El sistema nace de una colaboración entre Tesla y SpaceX y utiliza aire comprimido para alimentar 10 propulsores instalados debajo del auto, siguiendo un principio similar al que emplean los cohetes de SpaceX durante sus maniobras de aterrizaje, aunque estos últimos utilizan combustible.
Además de permitir que el auto pueda prácticamente volar, estos propulsores de gas frío también pueden utilizarse para ofrecer una aceleración extraordinaria. Tesla lo demostró con un tiempo de 0 a 60 mph de apenas 0.82 segundos.
Así que, después de años de espera, el Roadster finalmente está aquí. Su diseño toma más elementos del Cybertruck y el Cybercab que de cualquier Tesla anterior, con puertas de apertura diagonal, un alerón aerodinámico activo y un acabado Ano White que hace que parezca casi una nave espacial.
Por ahora hay pocos detalles sobre las especificaciones completas del vehículo, más allá de que es eléctrico, pero el sitio web de Tesla ya muestra tres versiones.
La primera es Performance, que parece corresponder al modelo convencional para carretera, aunque incorpora un sistema de succión diseñado para maximizar la carga aerodinámica. Después está Thrust, que utiliza los propulsores de gas frío para conseguir esa aceleración de menos de un segundo. Finalmente aparece Rocket, la variante que ofrece la experiencia completa de vuelo.
El modelo Rocket solo estará disponible mediante invitación y Musk reconoció que muchas de estas funciones podrían no ser legales en todos los mercados. El hecho de que el Cybertruck nunca haya recibido autorización para circular por las carreteras de Reino Unido significa que ni siquiera la versión Performance del Roadster tiene garantizada su llegada a ese país.

En cualquier caso, la demostración fue impresionante y ofrece una idea de lo que podría conseguirse con los autos cuando el dinero y las regulaciones dejan de ser un límite. A Tesla se le pueden criticar muchas cosas, pero difícilmente que no intente llevar la tecnología más allá de lo habitual. Sin la compañía, probablemente los autos eléctricos no tendrían hoy el nivel de popularidad que han alcanzado.
Así que quién sabe: quizá dentro de 20 años todos conduzcamos autos con propulsores de gas capaces de ayudarnos a saltar por encima del tráfico.
