
Dividir la cuenta en un restaurante podría dejar de ser un problema si la nueva función de Apple Wallet llega, como se espera, en iOS 27.
Según un informe de Bloomberg, Apple está trabajando en una herramienta capaz de escanear un recibo, calcular quién debe qué y enviar solicitudes de pago automáticamente a través de Apple Cash. Podría terminar siendo una de las actualizaciones más útiles del iPhone hasta la fecha.
Se espera que la función se integre en Apple Wallet. Solo tendrías que tomar una foto del recibo, y el software identificaría los artículos y los asignaría a diferentes personas antes de calcular exactamente lo que cada uno debe.

Si funciona como se afirma, podría poner fin a la sesión de cálculos matemáticos que parece seguir a cada cena en grupo.
Muchas aplicaciones ya han intentado resolver este problema. La mayoría todavía nos obliga a ingresar los costos manualmente o a convencer a todos los involucrados de que descarguen la misma aplicación. La ventaja de Apple es que Wallet ya está en millones de iPhone.
Según se informa, la función también está vinculada a Apple Cash, lo que permite enviar solicitudes de pago automáticamente una vez que se ha dividido la cuenta. Ya no habrá que intentar recordar quién pidió la ronda extra de bebidas.
El Apple Watch también podría recibir esta actualización. El informe señala que las aprobaciones de pago podrían gestionarse directamente desde el smartwatch, mientras que la integración con Mensajes podría facilitar el envío y la gestión de solicitudes entre amigos.
Hay un posible inconveniente. Apple Cash solo está disponible actualmente en EE. UU., por lo que aún no está claro cómo funcionaría la herramienta en otras zonas, incluyendo Latinoamérica. Apple podría expandir Apple Cash, adaptar la función a otros sistemas de pago o limitar algunas funcionalidades fuera de EE. UU.
Con la WWDC en la puerta, puede que no tengamos que esperar mucho para saber si esta función de la que se rumora llega a la versión final. Y si es así, dividir la cuenta podría dejar de ser por fin la peor parte de salir a comer con amigos.