
El director ejecutivo de Microsoft, Sataya Nadella, puso en duda el futuro de las aplicaciones en un debate reciente al afirmar: "Estamos pasando de crear sistemas operativos (dispositivos para aplicaciones) a crear agentes". La declaración se realizó en un debate con Cristiano Amon, director ejecutivo de Qualcomm, sobre el futuro de la informática, en el que los agentes de IA actúan en tu nombre en lugar de que todo se centre en el sistema operativo y las aplicaciones.
Amon se inclina por esta idea, destacando que hasta ahora el smartphone ha sido el centro del mundo digital, pero con la IA capaz de comprenderlo todo, el agente se convierte en el centro, capaz de hacer las cosas sin que tengas que abrir un software específico.
Todo esto depende de una versión superpersonalizada de un agente de IA que se mueve entre dispositivos. El punto de referencia más sencillo es pensar en JARVIS, la IA de Tony Stark en las películas de Marvel, a la que se puede acceder básicamente en cualquier lugar, en cualquier momento, para hacer cualquier cosa.
Al tratarse de un debate entre Microsoft, en el ámbito del software, y Qualcomm, en el del hardware, se tienen en cuenta las implicaciones para el hardware, con el Project Solara (que Microsoft acaba de anunciar durante su conferencia de desarrolladores Build) como eje central.
El Project Solara consiste en desarrollar una nueva plataforma de software centrada en el agente que funcione con hardware especializado para dar el siguiente paso en la informática personalizada.
En una declaración introductoria de Steven Bathiche, Microsoft afirma: "Imaginamos un ecosistema diverso de dispositivos centrados en los agentes, desde pequeños a grandes, desde fijos a hipermóviles, desde personales a profesionales".
Durante la discusión se muestra uno de estos diseños conceptuales: una pequeña computadora equipada con IA que parece una tarjeta de identificación en un cordón. El segundo es un dispositivo más parecido a un Amazon Echo Show con una pantalla más grande. Ambos se muestran en el video a continuación, pero están dirigidos a la empresa, más que al consumidor.
No es la primera vez que vemos dispositivos centrados en la IA, pero el inicio ha sido lento. El Rabbit R1 resultó ser prácticamente inútil, y el Humane AI Pin corrió la misma suerte. Si bien algunos wearables (Ray-Ban Meta, Plaud) han tenido cierta aceptación, el cambio fundamental aquí no tiene tanto que ver con la informática, sino con la confianza.
Confiar en que un agente de IA pueda hacer lo que necesitas de forma rápida y sencilla es un punto al que aún no hemos llegado. Sí, la IA es muy buena para transcribir y resumir notas de reuniones, pero la experiencia de voz no siempre es perfectamente fluida.
Puedes pedirle a Gemini que reproduzca música, pero también puedes abrir Spotify y reproducir exactamente la canción que quieres. A veces, el retraso en Gemini es mayor que el tiempo que lleva realizar la misma tarea manualmente. Y cuando se trata de aplicaciones más personalizadas, ¿confiarías a la IA tus datos de salud y financieros, o incluso los datos sobre tu vida personal y tus relaciones?
Si bien el Project Solara tiene como objetivo construir la plataforma para que esto suceda, es probable que pase algún tiempo antes de que los usuarios se sientan cómodos alejándose de las normas establecidas para abrazar un futuro en el que la IA tenga todo el control.