
Durante años, los rastreadores de actividad física han pasado discretamente a un segundo plano a medida que los smartwatches se han vuelto más populares, llamativos y caros. La propia Garmin parecía haber abandonado casi por completo esta categoría, centrándose en cambio en relojes con múltiples funciones como el Forerunner 970, el Fenix 8 Pro y el Venu X1.
Sin embargo, una nueva filtración sugiere que la marca podría estar preparando un regreso inesperado y, en cuanto al momento, podría ser una decisión inteligente (nunca mejor dicho).
Según los primeros anuncios vistos en los sitios web regionales de Garmin y los documentos presentados ante las autoridades reguladoras, la empresa parece estar trabajando en un nuevo rastreador de actividad física que, según se rumora, podría ser el Vivosmart 6.

Si esto es cierto, marcaría la primera actualización importante de Garmin en su línea de rastreadores compactos desde el lanzamiento del Vivosmart 5 en 2022. Lo que hace interesante esta filtración no es solo la existencia de un nuevo modelo, sino lo que se afirma que incluirá.
La información indica que contará con GPS integrado, una característica poco común en los rastreadores de actividad física clásicos, además de una lista de perfiles de actividad considerablemente más amplia, que podría pasar de 13 a más de 30. Si eso es cierto, Garmin acercaría esta categoría mucho más a los relojes para correr básicos de lo que estamos acostumbrados a ver.
Los rastreadores de actividad física están experimentando un renacimiento silencioso. Huawei tiene algunos modelos populares, y la serie Bip de Amazfit sigue vendiéndose en grandes cantidades.
Al igual que los discos de vinilo y las revistas impresas, la categoría pasó por un periodo de contracción y ahora se ha estabilizado en una especie de punto de equilibrio, con un pequeño grupo de marcas que siguen invirtiendo activamente en este sector.
Parte de ese renacimiento se debe probablemente a factores económicos. En determinados mercados, la gente tiene menos ingresos disponibles, y los rastreadores de actividad física han dado en el blanco: son lo suficientemente asequibles como para ser accesibles, sin dar la sensación de ser un producto de baja calidad.
Los rastreadores de actividad física actuales suelen ofrecer las mismas funciones, si no más, que los smartwatches de hace unos años. Este contexto ayuda a explicar por qué la reincorporación de Garmin a este sector no sería un paso atrás, sino un reajuste.
Si el Vivosmart 6 realmente incorpora GPS autónomo, llenaría inmediatamente el vacío dejado por el excelente, pero ahora anticuado, Fitbit Charge 6.
Si a eso le sumamos la avanzada plataforma de salud de Garmin, que incluye Body Battery, seguimiento del sueño e información sobre la variabilidad del ritmo cardíaco, nos encontramos con un dispositivo wearable que cubre lo esencial sin el costo, el volumen ni el ruido visual de un smartwatch completo.
Además, encaja perfectamente con la estrategia general de Garmin. La empresa ha pasado el último año ampliando su cartera tanto en la gama alta como en la baja, desde los dispositivos microLED hasta los más sencillos, diseñados para atraer a nuevos usuarios.
Un rastreador de actividad física competente y a buen precio podría servir de puerta de entrada al ecosistema de Garmin, o como alternativa para las personas que no quieren llevar un reloj completo en la muñeca.
Aún no hay confirmación oficial, pero los rumores señalan que se presentará a principios de 2026, posiblemente coincidiendo con el CES. Garmin ya ha utilizado anteriormente esta feria para presentar productos más sencillos que marcan tendencia, y un Vívosmart renovado encajaría en ese molde.
Si las filtraciones son ciertas, Garmin está probando hasta dónde puede llegar el rastreador de actividad física moderno en un mercado que de repente vuelve a parecer relevante.