
Donald Trump ha impuesto una prohibición a la importación de dispositivos robóticos avanzados a Estados Unidos, lo que incluye a muchos de los mejores robots aspiradores actuales. La medida forma parte del Plan de Acción de Inteligencia Artificial de la administración Trump, cuyo objetivo es fomentar una mayor producción tecnológica dentro del país.
Si bien el anuncio original fue bastante amplio, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) ha publicado ahora un documento que aclara exactamente qué abarca la prohibición. Según la nueva definición, ya no se podrán importar a EE. UU. los robots que puedan moverse de manera autónoma, estén equipados con sensores, se conecten a una red y pesen más de 4.4 lb (2 kg), incluidas las estaciones de recarga.

Esto significa que la norma se aplica a la mayoría de las combinaciones de robots aspiradores y trapeadores, a los cortacésped robóticos e incluso a ciertos robots de transporte, de limpieza de piscinas e industriales.
Hay buenas noticias para quienes ya cuentan con uno de estos dispositivos. Los robots que ya hayan recibido la certificación de la FCC podrán seguir vendiéndose, y los productos que ya se encuentren en los hogares seguirán funcionando con normalidad. La prohibición solo afecta la importación de futuros productos que se ajusten a las nuevas normas.

Aunque es imposible saber exactamente qué marcas se verán afectadas, los próximos robots aspiradores de marcas como Roborock, Dreame, Ecovacs, Narwal y Xiaomi podrían sufrir retrasos en EE. UU. o incluso no llegar a lanzarse al mercado si no obtienen las autorizaciones o exenciones necesarias.
También vale la pena reiterar que se trata de una legislación específica de EE. UU., por lo que actualmente hay pocos motivos para que los usuarios en otras regiones se preocupen por restricciones similares. Por ahora, es probable que el mayor impacto se sienta en los plazos y la disponibilidad de los futuros lanzamientos en el mercado estadounidense.