
La preparación del café siempre ha dependido de un ingrediente sencillo: el calor. Eso implica un costo. Pero eso está a punto de cambiar.
Ahora, investigadores de Australia (de la UNSW de Sídney) han descubierto un enfoque radicalmente diferente. En lugar de usar calor, el sistema emplea ondas ultrasónicas para extraer el sabor, los aceites y la cafeína del café a temperatura ambiente.
La técnica crea burbujas microscópicas que colapsan rápidamente, generando diminutas ondas de choque que penetran en los posos de café y liberan los compuestos que normalmente se extraen con agua caliente.
El resultado es un café con la intensidad de un espresso, producido en solo unos minutos sin el consumo energético que implica calentar el agua.
En pruebas de ciego con consumidores habituales de café, los participantes, según se informa, tuvieron dificultades para distinguir entre el espresso convencional y la versión ultrasónica. Los investigadores afirman que el proceso utilizó aproximadamente una cuarta parte de la energía que requiere una máquina de espresso tradicional.
La tecnología aún se encuentra en etapa de investigación. Las máquinas de espresso son algunos de los electrodomésticos que más energía consumen en muchas cocinas, ya que pasan gran parte del tiempo calentando y manteniendo la temperatura del agua.
Si la preparación ultrasónica logra comercializarse, las futuras máquinas podrían encenderse al instante, consumir mucha menos electricidad y, potencialmente, ofrecer resultados más consistentes.
Por ahora, tu flat white matutino no se convertirá en un experimento científico impulsado por bocinas. Pero si esta tecnología llega a la producción en masa, la próxima revolución en el mundo del café podría venir del sonido en lugar del vapor.