
La venta de consolas portátiles para juegos retro en Estados Unidos podría verse afectada por una solicitud presentada ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos. Esto podría derivar en prohibiciones, restricciones e incluso en la eliminación de los juegos incluidos con algunos dispositivos.
Cada año, la USTR recibe nominaciones de empresas y entidades para incorporarlas a la lista de “mercados notorios” del gobierno estadounidense, en la que se incluyen sitios conocidos por piratería y falsificación de marcas.
Aunque aparecer en esa lista no implica automáticamente la prohibición de productos o actividades comerciales, sí puede utilizarse como evidencia para bloquear sitios web a nivel de proveedor de internet o imponer barreras a la importación y venta de productos procedentes de las empresas señaladas.
Este año, la lista podría incluir a Anbernic y otros sitios que venden consolas portátiles retro, después de que la Entertainment Software Association (ESA) solicitara formalmente su inclusión.
Según TorrentFreak, la ESA ha puesto el foco en dispositivos que se venden con miles de juegos sin licencia preinstalados o acompañados de tarjetas microSD cargadas con ese contenido. El problema no es necesariamente el hardware en sí, aunque incluya emuladores capaces de ejecutar juegos pirateados, sino el hecho de distribuir directamente esos títulos.
Anbernic fabrica una amplia variedad de consolas portátiles retro de distintos tamaños y diseños, muchas de ellas muy populares para emulación. Sin embargo, también vende paquetes que incluyen tarjetas microSD con decenas de gigabytes de juegos.
Si finalmente entra en la lista, el impacto podría extenderse a buena parte del mercado retro. Basta con revisar las consolas disponibles en Amazon, tanto en Estados Unidos como en Reino Unido, para encontrar numerosos modelos que prometen más de 20,000 juegos preinstalados. La situación legal de este tipo de productos es, como mínimo, bastante cuestionable.
Y aunque la lista de mercados notorios corresponde a Estados Unidos, no sería extraño que otras regiones terminaran revisando también su postura sobre este tipo de dispositivos.
En nuestro caso, utilizamos una selección reducida de ROM propias con nuestras consolas portátiles y preferimos comprar el hardware sin juegos incluidos. Aun así, resulta fácil entender el atractivo de un dispositivo con diseño tipo Game Boy que incluya prácticamente todos los títulos de las eras de 8 bits, 16 bits e incluso de la primera PlayStation.
Además, Anbernic ya dejó de realizar envíos directos a Estados Unidos como respuesta a los aranceles de importación impulsados por Donald Trump, por lo que quizá el impacto inmediato no sea tan grande en ese mercado. Aun así, con la actual crisis de RAM y otros componentes elevando considerablemente los precios, la comunidad de juegos retro parece enfrentarse ahora a otro problema más.
Quizá sea momento de optar por alternativas como Evercade Nexus, que llegará a finales de este mes y utiliza cartuchos completamente licenciados. Al menos desde el punto de vista legal, todo resulta mucho más sencillo.