
No es ningún secreto que las cámaras compactas retro están viviendo un gran momento. Modelos como la Fujifilm X100VI han demostrado que existe un gran interés por los objetos que parecen antiguos, pero que en realidad incorporan tecnología moderna.
Una marca que nunca esperábamos que se sumara a esta tendencia era Starbucks, pero eso es precisamente lo que ha hecho. Sí, Starbucks, la cadena de cafeterías más conocida por sus lattes de calabaza y especias, ha lanzado una cámara con doble sensor.

Esta tiene uno en el lugar acostumbrado, en la parte delantera, apuntando hacia fuera desde detrás del objetivo. Pero también esconde otra en la parte trasera del dispositivo, colocada en el centro, donde se esperaría encontrar un visor.
Esa característica es probablemente la que más nos llama la atención. En la actualidad, con tanta gente buscando grabarse o fotografiarse para crear contenido, las cámaras tradicionales pueden resultar algo incómodas.
Sin embargo, en este caso, basta con encuadrar el sensor trasero con la vista del panel LCD que hay debajo, lo que garantiza que se obtenga la foto deseada a la primera. Lamentablemente, ahí es donde terminan las cosas buenas.
Podrías pensar que esos controles en la parte superior ofrecen algún tipo de configuración, pero no, solo son decorativos. Y con solo echar un vistazo al rudimentario sistema de menús que utiliza, se nota que tampoco va a ser una maravilla en términos de fotografía computacional. Según Yanko Design, incluye nueve "superposiciones de marcos de fotos Y2K".

El modelo está disponible en dos combinaciones de colores diferentes: oro rosa y rojo, o plata y verde, ambas con un cierto toque festivo. Con un precio de 198 yuanes (aproximadamente 21 libras / 28 dólares estadounidenses / 500 pesos mexicanos), sin duda no va a hacer temblar a los fotógrafos de alta gama.
También hay un inconveniente que quizá ya hayas descubierto: el modelo solo está disponible actualmente en China. Aun así, los fotógrafos profesionales probablemente no se estén perdiendo gran cosa. Y para los auténticos fans de Starbucks, siempre queda la opción de una bonita taza.