
Caminar en la naturaleza puede ayudarte a mejorar tu salud mental. Según una revisión sistemática publicada en la revista Current Psychology, las pruebas indican que caminar al aire libre puede mejorar el estado de ánimo, el optimismo y el bienestar mental.
En psicología, existe un concepto conocido como "conexión con la naturaleza", que se refiere a la relación emocional subjetiva de una persona con el entorno natural. Algunas personas tienen un fuerte sentido de conexión y otras no. Caminar en la naturaleza puede mejorar nuestra conexión con ella, y se ha descubierto que esta relación es un factor que influye en los beneficios positivos para la salud mental que se obtienen al pasar tiempo al aire libre.
¿Qué tiene de bueno esta noticia? Puedes mejorar tu estado de ánimo dando un paseo por la naturaleza durante los meses de invierno. Al hacerlo, contribuirá a aumentar su relación emocional, además de mejorar su salud mental. Esto es importante para cualquiera que encuentre difíciles los meses más fríos, ya que le permitirá ver otra faceta de esta época del año y puede que se sienta inspirado por la belleza de la naturaleza que, de otro modo, habría pasado por alto.
Pruebe estas tres meditaciones caminando para aumentar tu conexión con la naturaleza y apreciar una nueva faceta de la estación.
Se trata de una meditación sencilla que cualquiera puede practicar en cualquier lugar, ya sea en interiores o al aire libre. Recomendamos salir fuera, preferiblemente a caminar sobre la hierba, ya que el aire fresco y frío del invierno ayuda a revitalizar los sentidos. Durante esta meditación, es necesario caminar despacio, así que busca un lugar donde te sientas menos expuesto, como un bosque tranquilo, una reserva natural o un jardín privado.
Mientras caminas, repite mentalmente "inspiras" al dar un paso y "espiras" al dar el siguiente. Al mismo tiempo, centra tu atención en la respiración y mira hacia abajo para observar tus pies mientras caminas lentamente durante esta meditación. Observa cómo cambia y se distribuye tu peso. Observa la sensación de conectarte con la tierra a cada paso. Observa cómo responde la hierba al apoyar el pie. Observa si hay rocío o lluvia en las hojas de hierba. Reduce la velocidad, respira y disfrútalo.
Esta meditación nos lleva al momento presente y nos brinda la oportunidad de conectarnos con la naturaleza. Cuando nos sentimos deprimidos, solemos tener la mente activa con pensamientos negativos o sentirnos apáticos. Al centrar nuestra atención en la respiración y en cada paso, tenemos la oportunidad de sentir nuestra conexión con la tierra que pisamos. Aunque puede que no alivie todos los pensamientos negativos durante el resto del día, te proporciona un descanso del pensamiento cíclico y puede ayudarte a encontrar pensamientos más positivos una vez que te sientas conectado con la tierra de nuevo.

Esta meditación caminando es nuestra opción favorita cuando nos sentimos mentalmente ocupados o un poco indecisos para salir al aire libre. Busca un lugar con mucha naturaleza para dar este paseo, en lugar de caminar por un barrio transitado, por ejemplo. Con el tiempo, puedes llevar esta meditación a zonas más urbanas, pero al principio es mucho más fácil hacerlo cuando estás rodeado de naturaleza.
Camina por un entorno natural y, en lugar de dejarte llevar por tus pensamientos, mira a tu alrededor. Aunque salir al aire libre puede ser más difícil en invierno, especialmente si sufres de trastorno afectivo estacional (TAE), sigue habiendo mucha belleza que contemplar en la naturaleza, incluso en la estación más fría. Observa las nubes, fíjate en cuántos árboles tienen hojas, observa qué pájaros revolotean entre los árboles, observa el color de la hierba. La lista es interminable.
En lugar de ver esta estación como una época sombría y sin vida que solo hay que esperar a que termine, caminar de esta manera puede ayudarnos a cambiar nuestra perspectiva y a ver el invierno con otros ojos. Esto es especialmente útil para quienes tienen dificultades en esta estación.
Una vez que te acostumbres a caminar de esta manera, puedes aplicar este enfoque más cerca de casa. Por ejemplo, si caminas hasta las tiendas locales o por tu vecindario.
Cuando nos sentimos decaídos durante los meses de invierno, puede resultar increíblemente difícil encontrar una mentalidad positiva. El trastorno afectivo estacional (TAE) puede tener un efecto negativo en tu estado de ánimo, pero esta caminata de gratitud puede ayudarte a recuperar tus sentimientos positivos.
Mientras caminas por el lugar que hayas elegido, piensa en todo aquello por lo que debes estar agradecido en tu vida. Puedes ignorar por completo la estación del año y todo lo que sucede a tu alrededor, y si te resulta demasiado agobiante estar al aire libre en invierno o te confirma tus pensamientos sobre esta estación tan fría, entra en casa y repite el ejercicio.
Piensa profundamente en tu vida y en las cosas buenas que hay en ella y que ahora están ocultas por tu malestar. Aférrate a ellas e incluso intenta hacer más cosas así. Por ejemplo, si estás agradecido por tus amigos, haz planes para verlos pronto. Todas estas cosas pueden ayudarnos a superar esta estación y mejorar nuestro estado de ánimo.
Con esta meditación, no solo estamos enfocando nuestra mente en las cosas positivas de nuestra vida, sino que también estamos moviendo nuestro cuerpo, lo que tiene un efecto positivo en nuestra salud mental. Es una situación en la que todos ganamos, es muy fácil de hacer y puedes hacerlo sin salir de casa.