
Investigadores desarrollaron un nuevo material capaz de capturar la humedad del aire y convertirla en agua potable limpia, lo que podría abrir el camino para crear botellas que se llenen solas y sistemas de hidratación independientes de la red eléctrica.
Creado por científicos de la Universidad RMIT de Australia, junto con colaboradores de China, este compuesto similar a una esponja absorbe vapor de agua incluso cuando los niveles de humedad son tan bajos como el 30%, condiciones en las que muchos recolectores atmosféricos existentes tendrían dificultades. Mejor aún, libera esa agua utilizando únicamente el calor suave de la luz solar, lo que evita la necesidad de electricidad o equipos complejos.

El material combina madera de balsa, naturalmente porosa, con cloruro de litio, una sal altamente eficaz para absorber humedad. Todo está envuelto en una capa de nanopartículas de óxido de hierro.
Esas partículas convierten de manera eficiente la luz solar en calor, aceleran la liberación del agua recolectada y ayudan al sistema a completar múltiples ciclos de recolección a lo largo del día.
En pruebas de laboratorio, el material absorbió alrededor de 2 ml de agua por gramo durante la noche antes de liberar casi toda durante el día. Las pruebas al aire libre demostraron que podía recolectar alrededor de 2.5 ml por gramo durante la noche y entre 5 ml y 13 ml por gramo en un periodo completo de 24 horas, dependiendo de los niveles de humedad.
Los investigadores creen que ampliar la escala de esta tecnología podría permitir, con el tiempo, que los dispositivos generen varios litros potables cada día.

Es fácil imaginar las posibilidades: una botella de agua para acampar que se rellena lentamente durante la noche, suministros de emergencia tras desastres naturales, hogares sin conexión a la red eléctrica en regiones remotas o incluso equipo militar y de expedición que reduzca la cantidad que las personas deben llevar consigo.
Aún queda un largo camino por recorrer antes de que veas esto incorporado en tu botella reutilizable favorita, pero la ciencia es prometedora. Al igual que los trajes destiladores de Dune, el objetivo es simple: recuperar cada gota de agua posible. Afortunadamente, esta versión no requiere usar un traje de supervivencia para el desierto que cubra todo el cuerpo.