
En un momento donde el diseño y el arte buscan ir más allá de lo visual, el sonido comienza a reclamar su propio espacio como protagonista. Bajo esta premisa, Margules, una de las casas mexicanas más emblemáticas en sistemas de audio de alta fidelidad, llevó su visión a un nuevo nivel durante Art Week México y Zona MACO 2026, apostando por experiencias sonoras que invitan a detenerse, escuchar y sentir el entorno desde otra perspectiva.
Con más de 90 años de historia, Margules ha sido sinónimo de precisión acústica y diseño tecnológico. Sin embargo, su participación en esta edición de Art Week dejó claro que el audio también puede ser un lenguaje cultural. La marca presentó una serie de intervenciones donde el sonido se convierte en un elemento de contención, percepción y diálogo con el espacio, integrándose de manera natural con propuestas de diseño, arquitectura efímera y arte contemporáneo.


Uno de los momentos clave fue su participación en el área de diseño de Zona MACO con “El Refugio”, una instalación pensada como una pausa dentro del ritmo constante de la feria. El espacio propone una experiencia de escucha gradual, casi física, donde la ambientación sonora acompaña materiales, iluminación y mobiliario para generar un ambiente íntimo. Aquí, el sonido no irrumpe, sino que envuelve y guía a quienes se adentran en este territorio sensorial.
Este proyecto fue desarrollado en colaboración con Harmos Design y Nouvel, sumando distintas miradas creativas. Harmos Design aportó su enfoque en maderas naturales y en la creación de espacios que buscan una conexión emocional con el entorno, mientras que Nouvel integró su experiencia en proyectos de vidrio con altos estándares de diseño e ingeniería. El resultado fue una propuesta donde cada elemento dialoga con la experiencia sonora diseñada por Margules.
Durante Art Week México, la marca también participó en la exposición “Demasiado Fino”, resultado de la colaboración entre TODOBIEN Estudio y MÉXICO IS THE SHIT. En este espacio, dedicado al rotulismo y la gráfica popular mexicana en diálogo con el arte contemporáneo, la intervención sonora de Margules funcionó como una capa adicional que amplificó la experiencia visual. Bajo la curaduría de Anuar Layon y Oscar Reyes, la muestra se presenta en Roma Norte y plantea un recorrido donde la escucha acompaña y complementa cada pieza.

El tercer eje de participación fue “Composiciones”, un proyecto curatorial que reflexiona sobre la composición como un acto consciente de pensamiento y percepción. En este contexto, el sonido se integra desde la contención, generando condiciones para una escucha atenta y activa. Las obras de artistas como Gilberto Aceves Navarro, Gabriel Macotela y Roberto Turnbull encuentran en la experiencia sonora un contrapunto que invita a observar y escuchar con mayor profundidad, bajo la curaduría de Charles Moore.
Con estas participaciones, Margules confirma que la alta fidelidad puede trascender el objeto y convertirse en atmósfera, presencia y emoción. ¿Has vivido alguna experiencia donde el sonido cambie por completo tu forma de percibir un espacio? ¿Crees que el audio puede ser tan poderoso como lo visual en una exposición? Cuéntanos tu opinión y sigue atento a T3 Latam para más noticias sobre tecnología, diseño y estilo de vida.