
Durante años, los televisores inalámbricos parecían una gran idea con una condición difícil de ignorar: menos cables, sí, pero también posibles dudas sobre la calidad de imagen. Ahora, LG quiere demostrar que esa etapa quedó atrás con sus nuevos modelos premium, que acaban de recibir una certificación clave para el futuro del entretenimiento en casa.
La compañía confirmó que sus modelos OLED evo W6 y Mini RGB evo MRGB9M se convirtieron en los primeros televisores inalámbricos del mundo en recibir la certificación "True Wireless Lossless Vision", otorgada por TÜV Rheinland, una organización independiente especializada en pruebas, inspección y certificación.
Esta certificación verifica que ambos televisores pueden ofrecer imagen 4K visualmente sin pérdida, conservando la integridad de la señal original gracias a la tecnología de transmisión inalámbrica de la marca. En el caso del LG OLED evo W6, el sistema certificado incluso soporta frecuencias de actualización de hasta 165Hz, una cifra especialmente importante para quienes buscan una experiencia fluida en videojuegos, deportes o contenido de alta velocidad.

El punto clave no es solo que estos televisores funcionen sin cables visibles, sino que lo hagan sin los compromisos que normalmente se asocian con la transmisión inalámbrica. De acuerdo con las pruebas realizadas, los modelos mantienen precisión de color, detalle de imagen y reproducción tonal HDR dentro de niveles de tolerancia definidos frente a la señal de entrada. Para los usuarios, esto se traduce en una promesa muy concreta: disfrutar películas, series, eventos deportivos o gaming de nueva generación con una configuración más limpia, sin tener que asumir que la comodidad inalámbrica viene acompañada de una caída en la calidad visual.
El LG OLED evo W6 Wallpaper TV es uno de los grandes protagonistas de esta propuesta. Su diseño ultradelgado de apenas 9 milímetros busca integrarse directamente a la pared, mientras que la Zero Connect Box reúne las entradas y puede colocarse hasta a 10 metros de distancia de la pantalla. La idea es clara: que el televisor se vea como parte del espacio y que los cables dejen de ser el centro de atención.
Además, este modelo incorpora la tecnología Reflection Free Premium, pensada para reducir reflejos en pantalla y mantener mejor el contraste, el color y el detalle incluso en habitaciones con mucha luz. Esto resulta importante porque una imagen certificada no sirve de mucho si las condiciones del cuarto terminan afectando la experiencia diaria.
Por su parte, el LG Mini RGB evo MRGB9M lleva esta certificación más allá de OLED. Disponible en tamaños de 65, 75 y 86 pulgadas, este modelo apuesta por pantallas grandes, control de contraste, precisión de color y procesamiento de imagen avanzado para quienes buscan una experiencia premium en formatos de mayor escala.
Con esta certificación, LG busca marcar un nuevo estándar para los televisores inalámbricos de gama alta: menos cables, más libertad de instalación y una calidad de imagen verificada por un organismo independiente. ¿Te gustaría tener un televisor realmente inalámbrico en casa? Cuéntanos qué opinas y mantente atento a T3 Latam para más noticias sobre tecnología, entretenimiento y estilo de vida.