
Por mucho que limpies tu baño con frecuencia, siempre será el lugar más sucio de tu casa. En pocas palabras, es donde usas el inodoro y te bañas, por lo que es un foco de bacterias. Pero quizá te sorprenda saber que el objeto más sucio de tu baño no es la taza, sino un artículo básico para bañarte que probablemente usas todos los días.
Estudios recientes han descubierto que las esponjas vegetales, un artículo básico en la mayoría de los baños, esconden una gran cantidad de bacterias. A diferencia del inodoro o el lavabo, las esponjas vegetales tienden a permanecer mojadas y en condiciones cálidas y húmedas después de usarlas, lo que las convierte en un caldo de cultivo para las bacterias y los microbios.
Para saber más, hemos hablado con Martin Smith, fundador de Showers to You, para descubrir lo poco higiénicas que son las esponjas vegetales y cómo mantenerlas limpias.
Las investigaciones han demostrado que, una vez que la esponja vegetal se moja, los restos de piel y las bacterias se quedan dentro de ella y pueden contaminarla con el tiempo. Seamos realistas, mucha gente piensa que, como la esponja vegetal es algo que se usa para lavarse, no es necesario limpiarla, lo cual es un gran error; esta es también la razón por la que algunas personas no cambian o lavan sus toallas con la frecuencia que deberían.
Si dejas tu esponja húmeda y caliente, puede acumular bacterias como E. coli, Staphylococcus, Pseudomonas y Streptococcus. Este tipo de bacterias prosperan en las condiciones húmedas del baño y pueden causarte malestar, incluyendo irritación e infecciones en la piel.

El primer consejo que recomienda Smith es limitar el uso de la esponja vegetal a una o dos veces por semana, en lugar de usarla a diario. La razón es que así "la piel tiene la oportunidad de recuperarse y se reduce la posibilidad de que las bacterias se desarrollen".
Después de usar la esponja vegetal, es importante enjuagarla bien y colgarla en algún lugar para que se seque al aire. Enjuagar la esponja eliminará los residuos de jabón y la piel muerta, y secarla al aire fuera del baño limitará la cantidad de bacterias y hongos que atrae.
Smith también sugiere desinfectar la esponja vegetal de vez en cuando. Al hacerlo, se eliminan las bacterias que aún se adhieren a ella, lo que hace que su uso sea más higiénico para la piel. Smith dice que se puede hacer sumergiendo la esponja en una solución de vinagre, pero también se puede meter en la lavadora. Se recomienda meter la esponja en su propia bolsa de lavado para obtener los mejores resultados y secarla al aire libre en lugar de meterla en la secadora.
Smith afirma que estos consejos para limpiar la esponja vegetal son "la única forma de mantener las bacterias bajo control". Añade que "se puede cambiar a algo más seguro, como exfoliantes de silicona, guantes exfoliantes, toallas o cepillos corporales de secado rápido". Estos productos ofrecen los mismos beneficios exfoliantes que una esponja vegetal, pero con menos riesgos para la higiene.