
Según los reportes, Nothing trabaja en un producto tecnológico completamente nuevo dentro de una categoría que todavía no ha explorado. De hecho, serían dos. La marca británica planea lanzar sus propios lentes inteligentes en algún momento, con dos versiones en desarrollo: una con cámara y otra enfocada en audio, pero sin cámara.
De acuerdo con Roland Quandt, conocido por sus filtraciones en WinFuture, el fabricante lanzará “pronto” unos lentes con funciones de audio para competir con los Ray-Ban Meta Audio, que recientemente salieron a la venta.
Diseñados para evitar parte de las críticas que han recibido los lentes con cámara, los Ray-Ban Meta Audio permiten acceder a Meta AI y reproducir música, pero no pueden ofrecer recomendaciones contextuales basadas en lo que ocurre a tu alrededor. Tampoco pueden tomar fotos ni grabar video, que es precisamente una de sus principales diferencias.
Los lentes inteligentes de Nothing suenan bastante similares. Quandt publicó en Bluesky que funcionarán como reproductor de audio, contarán con lentes fotocromáticos con ajuste automático y permitirán realizar llamadas. También aseguró que podrán utilizar el asistente de voz del smartphone, sin importar qué modelo tengas.
Además, según su información, Nothing también prepara unos lentes con cámara. Estos contarían con compatibilidad con ChatGPT, traducción en tiempo real y prácticamente todas las funciones de la versión enfocada únicamente en audio. En ese sentido, se parecerían más a los Ray-Ban Meta tradicionales que conocemos desde hace algunos años.
Todo esto llega poco después de que CMF, la marca económica de Nothing, también entrara en una nueva categoría de producto. Las CMF Speaker M y Speaker S son las primeras bocinas Bluetooth del fabricante.
Ambas ya están disponibles para comprar, mientras que todavía no hay información sobre cuándo podrían aparecer los Nothing Glasses (1), que seguramente terminarán llamándose así. Parece poco probable que lleguen antes de Navidad, aunque con una marca como Nothing nunca se puede descartar una sorpresa.