
En la Ciudad de México, hay restaurantes que no solo sirven comida, sino que crean experiencias memorables. Blanco Castelar y Blanco Colima, parte de Grupo Carolo, son ejemplo de ello. Espacios donde las primeras citas, los reencuentros y las celebraciones cotidianas se viven entre sabores cuidadosamente seleccionados y un ambiente elegante que invita a quedarse. Ahora, ambos restaurantes dan un paso más en su historia con un nuevo menú que reafirma su identidad y pone al producto en el centro de cada plato.
El concepto de “Blanco” surge del emplatado sobrio y limpio, donde cada ingrediente tiene protagonismo. La nueva propuesta de Grupo Carolo no busca revolucionar la cocina que los caracteriza, sino reforzarla. La esencia de estos restaurantes se mantiene: alta calidad, consistencia y confort, con una interpretación de la cocina internacional que integra sutiles toques mexicanos, especialmente visibles en sus botanas, donde los sabores frescos y vibrantes generan cercanía y disfrute desde el primer bocado.
Este menú busca ser claro y accesible para todos los comensales, sin sacrificar sofisticación. Pescados, pastas y carnes clásicas conviven con presentaciones cuidadas, porciones equilibradas y precios justos, adaptándose al ritmo cotidiano de sus clientes. Tanto en Polanco como en la Roma, Blanco Castelar y Blanco Colima combinan elegancia y calidez, convirtiéndose en lugares perfectos para visitar cualquier día de la semana.
Entre los platos que destacan en esta nueva etapa se encuentran el tartar de atún, fresco y armonioso; las empanadas al horno de short rib braseado con queso añejo y chimichurri de hoja santa, crujientes y llenas de sabor; la alcachofa gratinada, sencilla pero perfectamente ejecutada; y el icónico filete Wellington, un símbolo del respeto por la técnica y por la materia prima de calidad.



“El lujo no se mide por el precio de un platillo, sino por la honestidad, la autenticidad y la capacidad de brindar confort al comensal”, asegura Miguel Dávila, Chef Ejecutivo de Grupo Carolo. Y esa filosofía se refleja en cada detalle de este nuevo menú, que convierte la alta cocina en una experiencia cercana y constante, lista para disfrutarse todos los días, no solo en ocasiones especiales.
Con esta renovación, Blanco Castelar y Blanco Colima demuestran que la excelencia en la gastronomía no tiene por qué ser inaccesible. Su propuesta invita a redescubrir la cocina internacional con identidad mexicana, en un espacio donde cada visita se siente natural y reconfortante. ¿Ya conoces su nuevo menú? No pierdas la oportunidad de visitarlos y mantente atento a T3 Latam para más novedades sobre gastronomía, estilo de vida y tecnología que transforman tu día a día.