
Viajar también puede ser una forma de bajar el ritmo. El reciente reencuentro en pantalla de Meryl Streep y Anne Hathaway volvió a activar esa estética ligada al criterio, los detalles y la elegancia sin prisa que muchos asocian con el universo de "Runway". Y, fuera de la ficción, Airbnb reunió una selección de alojamientos y destinos en México que conectan con esa misma idea: mirar mejor, elegir con intención y disfrutar cada espacio con más atención.
La selección se mueve entre Oaxaca y Yucatán, dos destinos donde el diseño no depende solo de una decoración atractiva, sino de la manera en que arquitectura, materiales, oficios locales y entorno construyen una experiencia. Aquí, el lujo no se entiende como exceso, sino como una forma de habitar: una terraza bien pensada, una textura artesanal, una tina al aire libre o una casa que deja entrar la luz y la vegetación como parte del viaje.

En Jalatlaco, Oaxaca, esa idea se siente desde la calle. El barrio, ubicado a pocos minutos del centro de Oaxaca de Juárez, conserva fachadas de adobe y cantera, calles empedradas y una identidad visual marcada por colores, murales, talleres, galerías y espacios gastronómicos. Es un destino que se recorre mejor sin prisa, porque buena parte de su atractivo está en los detalles que aparecen entre lo cotidiano y lo creativo.
Uno de los alojamientos que forma parte de esta selección es Rubina, diseñado por Ricardo Terán Pluma. El espacio recupera un antiguo taller de filigrana y relojería para convertirlo en un departamento que combina estética rústica oaxaqueña con funcionalidad actual. Cocina equipada, terraza habitable y detalles como café de especialidad local completan una estancia pensada para quienes buscan comodidad, diseño y una conexión más cercana con el lugar.
También en Oaxaca, Casa Besos lleva la experiencia hacia un terreno más íntimo. Su diseño toma referencias del lenguaje vernáculo, los materiales cálidos y los detalles artesanales, pero los integra con una sensibilidad contemporánea. Las tinas al aire libre bajo las estrellas y los interiores pensados para quedarse más tiempo invitan a vivir la ciudad desde otro ritmo, entre arte, gastronomía y cultura local.

Mérida ofrece otra lectura del viaje con diseño. En zonas como Santa Ana e Itzimná, la ciudad combina arquitectura histórica, galerías, estudios creativos, cafés y restaurantes que reinterpretan lo local desde una mirada actual. Es un destino donde el diseño no necesita imponerse: aparece en los patios, en los materiales, en la manera en que los espacios administran la luz y en esa calma tan propia de la península.
Casa Anona, ubicada en la colonia Miguel Alemán, trabaja justo con esa sensación. La arquitectura se relaciona con la vegetación, el agua y los materiales locales para crear una experiencia sensorial y privada. Madera, luz natural y una pequeña selva yucateca convierten la estancia en una pausa tropical, ideal para quienes buscan conocer Mérida desde una perspectiva más tranquila y conectada con el entorno.
La selección también incluye un apartamento de inspiración artística y estética contemporánea cerca del Parque de Santa Ana y Paseo de Montejo. A diferencia de Casa Anona, este alojamiento mira hacia una Mérida más urbana y cultural, con interiores funcionales, líneas limpias y acentos de diseño que acompañan una ruta entre galerías, cafés, arquitectura histórica y espacios gastronómicos. Dos maneras distintas de habitar la ciudad blanca, pero con la misma intención: viajar con más criterio y menos prisa.
Recuerda que la disponibilidad, precios, características, amenidades y reglas de cada alojamiento pueden variar, por lo que siempre conviene revisar los detalles vigentes de cada anuncio antes de reservar. Cuéntanos qué destino de México sumarías a esta ruta y sigue atento a T3 Latam para más noticias sobre tecnología, estilo de vida, viajes y tendencias.