
¿Tu colchón está empezando a hundirse? ¿O tal vez te despiertas cada mañana sintiéndote agotado y con dolores? Si este es el caso, tal vez debas considerar reemplazarlo, ya que estas son señales claras de que está demasiado viejo.
Dependiendo del material, tu colchón debería durar hasta 10 años, por lo que una regla general es cambiarlo cada década. Pero si has empezado a notar estas cinco cosas, entonces tu colchón podría necesitar ser reemplazado incluso antes; aquí tienes todo lo que necesitas saber.
La señal más clara de que tu colchón está demasiado viejo es si te despiertas con dolor. Cualquier tipo de dolor debe tomarse en serio, pero si el tuyo es viejo, probablemente notarás más dolor de espalda y cuello. A medida que se va desgastando, los resortes o la espuma viscoelástica empiezan a perder su eficacia, lo que puede causar molestias en el cuerpo.

Otra indicación clara de que tu colchón está demasiado viejo es si muestra desgaste visible. Si se hunde por el centro, significa que la espuma o los resortes han perdido su capacidad de soporte. Esto también puede hacerte sentir como si te estuviera tragando, lo cual puede afectar negativamente la alineación de tu columna vertebral.
Otras señales a las que debes prestar atención son manchas, rasgaduras y desgarros, bultos y protuberancias, y agujeros. Si puedes sentir los resortes o la base, esto también significa que debe ser reemplazado.
El hundimiento se nota más en el centro, pero a medida que pasa el tiempo, los bordes también pueden hundirse. Los colchones suelen tener un buen soporte en los bordes, lo que significa que los lados son firmes y tienen estructura. Si empiezas a sentir que te hundes o que podrías caerte, entonces es hora de que el tuyo se retire.

Si tus alergias o tu asma han comenzado a empeorar por la noche, esto podría ser una señal de que el tuyo está reteniendo alérgenos. Aunque limpiarlo y cambiar las sábanas puede eliminar estas bacterias, un colchón viejo puede retener estos alérgenos durante más tiempo, lo que puede agravar tus síntomas y hacerte sentir mal.
La regulación de la temperatura es una característica clave que las personas deben buscar en un colchón. Durante el verano, un modelo con buena regulación de la temperatura puede mantenerte fresco al aumentar el flujo de aire, disipar el calor y absorber el sudor. Pero si has comenzado a sentir calor y a sudar por la noche, esto podría significar que ha dejado de gestionar el calor de manera efectiva.