
Recordamos cuando se lanzó el 5G, con tantas promesas, y probamos las nuevas velocidades ultrarrápidas que ofrecía en algunas zonas. Fue un gran avance para los mejores smartphones.
En el Mobile World Congress (MWC) de este año, que se celebra en Barcelona, España, la atención se centra ahora en el 6G, el siguiente paso en la conectividad móvil, que podría llegar antes de lo que pensamos.
Qualcomm, entre los líderes del sector, desde Nvidia hasta T-Mobile, Cisco, Ericsson y muchos más, ha afirmado su apoyo al 6G, con proyectos comerciales programados para 2029.
Pero el 6G no solo se trata de velocidades más rápidas. Su enfoque principal es la inteligencia artificial (IA), porque ¿quién lo haría de otra manera? En 2026, la IA será una pieza fundamental de la industria y, en teoría, el 6G mejorará la forma en que la aprovechamos.
"El 6G se está diseñando como un sistema nativo de IA que se basa en tres pilares fundamentales: conectividad, detección de área amplia y computación de alto rendimiento".
Se lee en el comunicado oficial de Qualcomm al respecto.
Por supuesto, Qualcomm no tiene la última palabra en este asunto, sino que es el 3GPP (Third Generation Partnership Project) el que acuerda las normas, con las aportaciones y el asesoramiento de las principales partes interesadas.

En 2024 se investigaron los "escenarios y requisitos de rendimiento del 6G", lo que puso en marcha lo que la RAN (red de acceso radioeléctrico) de próxima generación tendría que ofrecer para el 6G.
El comunicado de Qualcomm continúa: "Estas redes de próxima generación contarán con capacidades nuevas y avanzadas, entre las que se incluyen radios inteligentes con capacidades de detección de área amplia integradas, RAN virtualizadas y en la nube con computación de alto rendimiento y eficiencia energética, autonomía de red basada en IA, así como centros de datos periféricos y centralizados para cargas de trabajo de IA completamente nuevas".
Está claro que la IA es la palabra clave aquí. Pero el 6G tendrá que gestionar unas demandas de datos tan masivas, a medida que aumenten los modelos de inteligencia artificial, que los sistemas en la nube del estándar serán una parte vital a la hora de configurar su funcionamiento para mejorar los escenarios de uso.
Con el MWC, muchos grandes actores de la industria están mostrando sus intenciones. Nvidia también ha publicado una declaración en la que se compromete a "construir el 6G sobre plataformas abiertas y seguras nativas de IA", en la que también se cita a muchos operadores y proveedores de infraestructura.
"El 6G es más que el siguiente paso en la evolución de la tecnología inalámbrica. Es la base de un futuro nativo de la IA que distribuye la inteligencia entre los dispositivos, el borde y la nube, y transforma a los proveedores de redes en empresas impulsadas por la IA".
Afirma Cristiano Amon, director ejecutivo de Qualcomm.
Tendremos que ver cómo se desarrolla esto en los próximos años. Pero está claro que la IA ha llegado para quedarse y evolucionar, y el tipo de demanda que requerirá necesitará que el 6G la cubra en un futuro próximo.