El director ejecutivo de Qualcomm, Cristiano Amon, cree que la venta de smartphones de gama alta no será afectada por cualquier desaceleración económica. Dentro del Económico Mundial (FEM) de Davos, Amon declaró que ve un margen de crecimiento, incluso con el clima actual.
Sin embargo, las ventas de smartphones se desplomaron un 12.5% durante 2020, ya que las tiendas cerraron sus puertas y los consumidores retrasaron sus compras. No obstante, la reapertura de los mercados y la disponibilidad de celulares 5G, dentro de un rango más amplio de precios, contribuyeron a un aumento del 6% en 2021.
Por otra parte, la interrupción de la cadena de suministro y los cierres en China han conspirado para amenazar cualquier crecimiento adicional.
Estos problemas se han visto agravados por factores macroeconómicos y geopolíticos más amplios que han afectado a la economía mundial, y el sector de la telefonía móvil teme que los consumidores pospongan o abandonen la compra de smartphones.
Qualcomm es el líder del mercado en chips para celulares. Pero tiene prácticamente un monopolio en el segmento premium, suministrando a los fabricantes diversos componentes, como procesadores y módems. Además, está ampliando sus capacidades tecnológicas y entrando en nuevas áreas como la realidad aumentada (AR).
Amon dijo que la madurez del mercado de los smartphones significaba que había un margen limitado de crecimiento; la pandemia había elevado el papel de la conectividad y la tecnología móvil, lo que significaba que había una demanda de celulares más avanzados y nuevas características.
"La gente busca tener mejores celulares con más capacidades. Esas son cosas que podrían mantener el mercado de dispositivos móviles estable, incluso enfrentándose a la inflación y el riesgo de desaceleración económica".
El argumento tiene cierta solidez, dado que los posibles compradores de dispositivos premium podrían verse menos afectados por el aumento del coste de la vida. Mientras que los smartphones premium han estado más protegidos de la escasez de componentes.
Sin embargo, a diferencia del optimismo de Qualcomm, Bloomberg reporta que Apple planea mantener los niveles de producción de iPhone estáticos en 2022, pidiendo a los proveedores que ensamblen alrededor de 220 millones de dispositivos este año.
Los analistas de la industria creen que la llegada de la segunda mitad del año ofrecerá condiciones más favorables para todos los fabricantes. Pero Apple, la segunda compañía más importante, se beneficiará de la alta fidelidad a la marca y del lanzamiento del iPhone 14 a finales de este año, que se espera que sea un salto tecnológico mayor que el actual modelo flagship.